domingo, julio 7

Unhappy

Uhm, supongo que ya no puedo esperar nada mejor. Creo que esta vez me devolviste algo, mis ganas de escribir. Y el me devolvió las ganas de leer. Es hermoso, es monstruoso. Cómo pude darte ese placer? ay, ya ni siquiera puede existir una descripción a esto. Ya no me importa nada, yo ya no espero ni una sola palabra, nada me quitará el asqueroso sabor de la boca al besarte. Puedo seguir prolongar esto por mucho tiempo más, hasta que te vayas. Porque entiendo que esa es la única forma, la única y desgraciada manera de que te vayas de una bendita vez de mi vida. Ese día lloraré de alegría, porque tú Dios, te habrás acordado de mí nuevamente, porque volverá a mi vida el respeto por mi misma. Oh, porque cuán olvidada me tienes, Señor, que ni un ápice de amor propio sostengo en mis arcas. Mis brazos amoratados, deben seguir sosteniendo este peso un poco más, siento que queda poco, debe quedar poco. Por qué él insistirá en esto también, quizás, espera lo mismo que yo. Francamente se que no le afecta como a mí, pero supongo que se aproxima nuestro día. Cuando los ángeles canten un réquiem por nosotros. Una alabanza a los muertos, una oda a nuestros cadáveres vacíos, a nuestra relación putrefacta y lastimosa.