miércoles, diciembre 28

Gracias

Nada, ni tú.
No, no.

¡Estoy pal pico! Te lo cuento ahora porque ya lo escribí en mi diario y no me calmó. Siempre, siempre es lo mismo, y ya no lo quiero. ¿Por qué? Debí ser yo, no mi hermana.
Quiero que llueva y quiero salir. Quiero mojarme desde el pelo hasta el alma. Desintoxicarme.

-Nada me calma
-¿Nada?
- Nada tiene sentido
-Te amo.
-Y yo a ti.

Una de mis conversaciones favoritas. Por supuesto, nunca la tuvimos.

Tú... tú sólo fuiste uno más que vino a mi vida y luego se marchó, desgarrándome las entrañas. Uno más más que vino a regalar dolor, que me despadaza el corazón,  otro motivo por el cual llorar, por el cual gritar. Mis sueños, todos...nada. Otro motivo más por el cual temo al sol...como si ya no fuese suficiente. Gracias.