sábado, mayo 26

Las etapas - Cohelo


"Siempre es preciso saber cuándo se acaba una etapa de la vida. Si insistes en permanecer en ella, más del tiempo necesario, pierdes la alegría y el sentido. Cerrando círculos, cerrando puertas, cerrando capítulos, como quieras llamarlo; lo importante es poder cerrarlos, dejar ir momentos de la vida que van clausurándose. Puede pasarse mucho tiempo de su presente revolcándose en los porqués, en regresar el cassette y tratar de entender ¿por qué sucedió tal hecho? El desgaste sería infinito porque en la vida, usted, yo, su amigo, sus hijos, sus hermanas, todos y todas, estamos orientados a ir cerrando capítulos, a pasar las hojas, a terminar con etapas, o con momentos de la vida, y seguir adelante. (...)  Por eso es tan importante destruir recuerdos, regalar presentes. No espere que le devuelvan algo, no espere que le reconozcan sus méritos, no espere que alguna vez se den cuenta de quién es usted. Suelte el resentimiento, lo único que consigue es dañarse mentalmente, envenenarse, amargarse. La vida es para vivirse hacia adelante, nunca para atrás. Porque si usted anda por la vida dejando puertas abiertas, “por si acaso”, nunca podrá desprenderse de eso, ni vivir lo de hoy con satisfacción. 
Noviazgos o amistades que nunca clausuran, posibilidades de "regresar“ ¿para qué? Necesidad de aclaraciones, palabras que no se dijeron, silencios que lo invadieron… ¡si puede enfrentarlos ya y ahora, hágalo! si no, déjelos ir, cierre capítulos. Dígase a usted mismo que no, que no vuelve. Pero no lo haga por orgullo ni por soberbia, sino porque usted ya no encaja allí, en ese lugar, en ese corazón. Usted ya no es el mismo que se fue, hace dos días, hace tres meses, hace un año. Por tanto, no hay nada a qué volver.

¡Así es la vida!"

Creo que ya me estoy sanando. Sólo me queda sangrar un poco más. Meterme los dedos por la garganta y vomitar, lo poco y nada que me queda, de recuerdos. Ya no encajo allí, en ese lugar, en ese corazón. Peor aún, tú ya no encajas en mí...