martes, marzo 19

Nadie sabe entender

Nadie sabe entender (ni tú)
que quiero amanecer porque amaneces,
que quiero anochecer porque anocheces,
que quiero sonreír porque sonríes,
que entre tus brazos soy un alma libre,
que tus palabras son mi religión,
mi luz, tu voz, mi aire, tu olor.
Nadie sabe entender (ni tú)
que quiero darte cada segundo,
que quiero crear contigo un mundo
en el que nadie nos impida,
nos aleje o nos prohíba,
en el que nadie juzgue lo
que merece la pena o no
por alguno de los dos.
En el que el tiempo no decida
que te vayas o me vaya,
en el que sepas que cada trozo de mi vida,
cada gesto, cada risa, es para ti.
Me pierdo al escribir...
y es que te necesito tanto; tanto; tanto
te necesito tanto...