miércoles, septiembre 22

Agua


Cómo me explico. Devaneo mis sesos intentando hallar la frase exacta, indicada. Lo siento tan claramente, me quema la piel, pero no soy telépata. No puedo transmitirte mis emociones como quien deshoja una flor. "Se va de ti mi cuerpo gota a gota", dice Gabriela, la sensación de diluirse, la desintegración, es evidente. Pero no es tan sólo eso, un cuerpo que antes tuvo su morada, la deja...Se va. Y no se va entero, se va gota a gota. Ya ni siquiera son trozos, sino puro y escurridizo líquido.
No es secreto mi amor por el agua...La lluvia. "Sería tan fácil siendo lluvia, sólo un roce y tendría que caer...♫". El agua es sencillamente compleja, purifica más que al cuerpo, al alma. Son impagables esas caminatas en que ese viento, esas gotas y mi piel se hacían uno con mis lágrimas. Lloraba de rabia, de pena, de soledad, de no tener nada por qué llorar. Poco a poco la lluvia que rebotaba en mi frente me hacía cosquillas, levantaba la cabeza y ese espectáculo es divino. Una vez más confirmo la perfecta creación de Él.
Sí, Se va de ti mi cuerpo gota a gota... ese sería el verso que yo escogí para ti ahora. Se desprende, sin ganas, roto, acuoso, y se va...