martes, enero 3

Pronto


¿Le habré entregado algo más que dolores de cabeza? ¿Algo más que desdenes y burlas? Quiero imaginar que sí. Quiero imaginar que soy capaz de entregar algo bueno...que no estoy tan oscura como parezco. Creo que la temporada más positiva que viví fue porque estaba él. Ahora, he vuelto a mis telarañas, he vuelto a temer al sol, he vuelto a despreciar a la gente, me ha vuelto ese desgano por la vida. He vuelto a ser ese cuerpo sin alma que era antes, esa cosa extraña que caminaba por la ciudad  y pensaba en cuándo cresta dejaría de respirar por fin.
Nací para ser profesora, no puedo ser otra cosa. Y ahora estoy aquí, haciendo lo que más repudio. Lloro, me odio cada día más, me ahorcaría si tuviera el valor. Una suicida en potencia, pero tan cobarde...
Todos mis ideales, mis sueños, ¡¡¡¡¡¡¡por la chucha!!!!!!!!!!  MI VIDA! todo lo que esperaba para mi vida! todo lo que era mi vida. Les diré algo, cuando pregunten cómo estoy, y yo diga "bien", no me crean, pero no me vuelvan a preguntar.
Ahora duermo por las noches, trabajo en el día. Soy como ellos. Entiendo que esté bien ser como ellos cuando decidiste ser de esa forma. Pero cuando creíste ser distinto, cuando soñaste ayudar, cuando quisiste cambiar el mundo, y un día te levantas, te miras al espejo y no logras sentir más que asco por tu cara de idiota, farsante, egoista. Cuando repudias tu propio respirar por ser parte de esa manada de malditos monos capitalistas, y por sonreír a todos esos burdos consumistas, que pagan tu sueldo, no puedo sentir que esté bien. Ni siquiera con saber que algún día retomaré mi camino, porque muy dentro de mí, siento como esa llama se extingue. Pronto, mi transformación será completa. Creo que hasta tendré el valor necesario pa pegarme un tiro en la sien, ya no me importará nada, porque ya no querré ser nadie.