jueves, octubre 29

Acabé soñando



"Es asi, jamás podré negarlo, me contaron tantos cuentos que acabé soñando"...lo que me pasa se parece a cuando un niño lanza una piedrecita en el mar, las ondas en la superficie pronto cesan y se van. El niño, sin más espectáculo que ver, busca otra distracción, y no se da cuenta, no quiere entender que esa piedra sigue en el fondo del mar... Así es el dolor que traigo dentro, viniste un día, no sé qué me hiciste, te amé. ¿Y de qué sirve saber que nadie te podrá amar de la manera en que lo hice yo? No sirvió de nada, nunca, nunca...Te fuiste. Pero el dolor se quedo aquí, no te lo llevaste, me sigue hiriendo, sigue sangrando de vez en cuando al recordar, aprendí a llorar por necesidad, hoy empiezo a pensar que me pude acostumbrar, que si sufro es por gusto, no tengo por qué derramar agua ya, y me trago de un suspiro cada lágrima, y me creo más fuerte, se me agranda el ego...y se me achica la honestidad...



Las cosas han cambiado, sin embargo, sigo aquí.