jueves, agosto 2

El joker

" ¡Señoras y señores! ¡Ustedes ya lo conocen por las ediciones de los diarios! Ahora anímense a ver con sus propios ojos al más raro y trágico misterio de la naturaleza! ¡¡¡Les presento al hombre común!!! Físicamente ridículo, posee, por otro lado, una distorsionada escala de valores. Observen su repugnante sentido de la humanidad, la deforme conciencia social y el asqueroso optimismo. ¿No es para que les provoque nauseas? Lo más repulsivo de todo son sus frágiles e inútiles nociones de orden y salud mental. Si es sometido a una excesiva presión: ¡¡se quiebra!! Entonces, ¿Cómo hace par vivir? ¿Cómo ese pobre y patético especimen sobrevive al mundo cruel e irracional de hoy? La triste respuesta es "¡No muy bien!". Frente a lo innegable , declaro que la existencia humana es LOCA, CASUAL y SIN FINALIDADES, y que uno de cada ocho de ellos resulta demente! ¿En qué podemos culparlos? En un mundo psicótico como este... cualquier otra reacción seria una locura!(...)"

(El Joker, The Killing Joke)



En el cómic Batman: Arkham Asylum, de Grant Morrison y Dave McKean, se explica, en cierto modo, cómo funciona la mente del Joker: Está más allá de cualquier tratamiento psiquiátrico. Es un superdotado con un enorme potencial intelectual. Su cerebro recibe demasiados impulsos y no puede parar de recibir información. Es decir, es demasiado consciente del mundo que le rodea. Esta "superconsciencia" hace que su única forma de protegerse sea reinventarse cada día. Por eso un día es un bufón, otro día un psicópata. Su retorcido sentido del humor, su lógica oblicua y sus bromas de doble sentido completan ese cuadro mental.