viernes, enero 24

Día 1

No es tan doloroso como pensé. Después de deslizar la navaja la primera vez la cobardía se esfuma. Es cierto, el efecto placentero que produce este acto miserable, es cierto y adictivo. No me gustan las marcas, ni mucho menos que sean visibles, ya encontré un lugar y una profundidad correcta.