martes, septiembre 3

Cerras los ojos y recordar. Recordarlo todo, viéndolo pasar frente a mí, sintiéndolo acurrucarse en mi hombro, escuchándolo estornudar. Encontrar, pausadamente, todos los momentos, tirados, cercenados, amontonados, uno a uno, tomándolos, entre en pulgar y el índice, como si estuviesen empapados, cubiertos de sangre. No paro de amarlos, esos recuerdos, me hacen entrecortar la respiración. Sin embargo, mientras más recuerdo, más necesito olvidar.


Plan B en marcha.


Llorar y dormir no ha resultado como se esperó, no he podido encontrarme con las ganas de estar sin ti



                                           Marihuana y cerveza, son bienvenidas. Ustedes son el plan que sigue, espero, no tener que usar el plan C.