jueves, septiembre 5

Niño corazón coraza

Mejor es así. Las heridas se secan, cuando me saque la costra no lo veré en la mañana, mientras me lavo los dientes, no sentiré sus manos por la espalda cuando cocine, ni sus pulguitas viendo una película. Desearía no haberme enamorado. Así tal vez aún seguiría disfrutando esos momentos. Pero mejor es así. Tal vez ella sea realmente lo que siempre pensé, para ti. Yo y mi torpeza, pasé a tropezar por tu camino, aunque hayas sido tú el que entró en mi vida sin menor problema. Me gustaron tus ojos, los creí sinceros, para mi, eras especial, como un niño corazón coraza, no dejabas entrar a nadie, y yo quería ver qué había ahí. Sorpresa! Había un corazón asustado, tanto, que llevaba consigo un cuchillo, y cada una de las veces que traté de acercarme, alzaba su brazo y me rasgaba, pero seguí, seguí. Era un corazón con hambre, así que le di de todo, confianzas, ilusiones, piel. Pero su corazón aún aullaba de miedo, de hambre. Repleta de vendas, de rasguños, y sin nada que entregar, más que rabia y rencores, me retiré de tu corazón, dejando el mío para que te acompañe un tiempo, cuando ella quiera ver que hay ahí, mi corazón correrá de vuelta, ya estarás tú a salvo en su cama. 


Nunca debí aceptar esa solicitud de amistad. Quién sabe, quizás hoy ni siquiera estaría viviendo aquí.