jueves, septiembre 5

Estoy en todo mi derecho. Si quiero llorar, qué mierda!, lloraré! Total, a nadie he ido a dar la lata. Déjenme tranquila, si estoy sufriendo ahora quiero sentirlo a concho, no evadirme, así que paren con su mierda de que debo salir adelante, no quiero, no quiero salir de aquí, aquí lo siento cerca, sino, cuando se me pase la rabia, voy a querer volver. Y no debo. Requiero de más dolor, más decepción, que no me quede ni una sola duda de que sin él estoy mejor. Aunque siempre tendré fe en lo mismo, uno nunca, nunca estaría mejor lejos de la persona que ama...No quiero dejar de creer en el amor, es tan hermoso...El que me haya tocado sufrir, el que haya decidido enamorarme tan joven, quizás, no debe interferir en lo que creí desde niña. El amor mueve montañas, cuando se ama, se debe amar con desesperación, y no existirá obstáculo alguno cuando ese amor es correspondido, cruzar a pata la ciudad, sería una bendición si es con esa persona. Se quiere estar viva y hacer feliz al otro, hacerlo sentir importante, único en el mundo, mirarlo despertar, tocarle la nariz, besarle la mejilla...oh, si llegase a conocer ese destino, no me habré arrepentido de no haberme matado ayer.